Estiramiento facial en Huelva y Sevilla

El estiramiento facial o lifting cervicofacial es una intervención quirúrgica destinada a corregir los signos visibles del envejecimiento en la cara y el cuello. Con el paso del tiempo, la piel y los tejidos pierden elasticidad y firmeza, lo que provoca la aparición de surcos profundos entre la nariz y la boca, descenso de las mejillas y pérdida de definición en el contorno facial.

Mediante esta cirugía se reposicionan los tejidos faciales, tensando los músculos, eliminando el exceso de grasa y redistribuyendo la piel de la cara y el cuello, logrando un aspecto más rejuvenecido y natural. Aunque el lifting no detiene el proceso de envejecimiento, sí permite rejuvenecer el rostro y mejorar notablemente su apariencia.

El lifting puede realizarse de forma aislada o combinarse con otros procedimientos faciales como la blefaroplastia (cirugía de los párpados) o la rinoplastia, con el fin de conseguir un resultado global más armónico.

Dra. Gilabert

Cirugía Plástica, Estética y Reparadora

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Pacientes satisfechas

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Planificación y preparación para la cirugía

Una buena comunicación entre el paciente y el cirujano es fundamental para planificar la intervención. En la primera consulta se realiza una valoración completa del rostro, analizando la piel, los tejidos y la estructura facial, con el objetivo de determinar las opciones quirúrgicas más adecuadas.
Durante esta visita también se revisará el estado general de salud del paciente. Es importante informar al especialista si fuma, toma medicación o presenta alguna condición médica, ya que estos factores pueden influir en la planificación y preparación de la cirugía.

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Anestesia y procedimiento quirúrgico

El lifting facial se realiza siempre en quirófano, dentro de una clínica u hospital. La intervención puede llevarse a cabo con anestesia local y sedación, o con anestesia general, que es la opción más frecuente. En ambos casos el paciente no siente dolor durante la cirugía.

Las incisiones se sitúan en zonas estratégicas para que resulten discretas, generalmente ocultas en el cuero cabelludo y alrededor de las orejas, siguiendo los pliegues naturales de la piel. A través de estas incisiones se reposicionan los tejidos faciales, tensando la musculatura, eliminando exceso de grasa cuando es necesario y redistribuyendo la piel, retirando el exceso para mejorar el contorno de la cara y el cuello.

En algunos casos puede realizarse liposucción en la zona del cuello o la barbilla para definir mejor el perfil facial. Al finalizar la intervención se coloca un vendaje suave para favorecer la recuperación.
Las complicaciones son poco frecuentes y, cuando aparecen, suelen ser leves y temporales, como hematomas, retraso en la cicatrización o alteraciones transitorias de la sensibilidad.
La duración de la cirugía suele situarse entre 2 y 4 horas, dependiendo de si el lifting se realiza de forma aislada o combinado con otros procedimientos faciales.

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Ingreso hospitalario

Habitualmente el paciente permanece una noche en la clínica tras la intervención para control y seguimiento postoperatorio. Si la evolución es favorable, el alta médica se realiza al día siguiente de la cirugía.

Beneficios:

FAQ

Preguntas comunes de esta intervención

Durante la intervención no sentirá dolor, ya que se realiza bajo anestesia. Después de la cirugía pueden aparecer molestias leves o sensación de tirantez, que suelen controlarse fácilmente con la medicación indicada por el especialista.

La mayoría de los pacientes se encuentran bien en pocos días, aunque se recomienda descansar durante la primera semana. Habitualmente la reincorporación al trabajo se produce entre 10 días y 2 semanas, dependiendo del tipo de actividad que se realice. Los hematomas pueden durar algo más, pero suelen poder disimularse con maquillaje.

Se recomienda evitar ejercicio físico intenso durante las primeras 2 o 3 semanas. Actividades como correr, nadar o levantar peso deben retomarse de forma progresiva y siempre siguiendo las indicaciones del especialista. También es aconsejable evitar saunas o baños de vapor durante las primeras semanas.

Las incisiones se realizan en zonas estratégicas, generalmente ocultas en el cuero cabelludo y en los pliegues naturales alrededor de la oreja, por lo que suelen resultar poco visibles. Al principio pueden presentar un tono rosado, pero su aspecto mejora progresivamente con el tiempo. Es importante evitar la exposición solar directa durante los primeros meses.

Durante las primeras semanas puede existir inflamación o pequeños hematomas, que irán desapareciendo gradualmente. A partir de la tercera semana el aspecto mejora notablemente, aunque el resultado final se aprecia de forma progresiva con el paso de los meses.

El objetivo del lifting facial es rejuvenecer el rostro sin modificar sus rasgos naturales. La intervención busca recuperar un aspecto más fresco y descansado, manteniendo la expresión y la identidad facial de cada paciente.

El lifting no detiene el proceso natural de envejecimiento, pero permite rejuvenecer el rostro y mejorar los signos visibles del paso del tiempo. Con los años la piel seguirá envejeciendo de forma natural, aunque el aspecto seguirá siendo más joven que antes de la cirugía.