Elevación mamaria en Huelva y Sevilla

La elevación mamaria o mastopexia es una intervención de cirugía mamaria destinada a corregir la caída del pecho (ptosis mamaria) y devolver a las mamas una posición más elevada, firme y natural.

El paso del tiempo, los embarazos, la lactancia, los cambios de peso o el envejecimiento natural pueden provocar pérdida de volumen y firmeza. Esta situación puede afectar a la imagen corporal, la comodidad diaria y la autoestima de muchas mujeres.

La mastopexia permite recolocar el pecho, mejorar su forma y, cuando existe pérdida de volumen, puede combinarse con una prótesis mamaria para conseguir mayor proyección. También puede reducirse el tamaño de la areola si resulta necesario.

Dra. Gilabert

Cirugía Plástica, Estética y Reparadora

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Pacientes satisfechas

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Planificación y preparación para la cirugía

La primera consulta permite valorar de forma personalizada las necesidades y expectativas de cada paciente. Se realiza un estudio de la anatomía, proporciones y calidad de la piel, explicando las técnicas quirúrgicas disponibles, así como el tamaño y la forma más adecuados en cada caso.
Cada intervención se adapta a las características individuales, tomando la decisión final de manera conjunta entre paciente y especialista para lograr resultados naturales y seguros.
Antes de la cirugía se facilitarán indicaciones sobre alimentación, medicación y hábitos como el tabaco. Se recomienda acudir acompañada el día de la intervención y contar con ayuda en casa durante los primeros días.
Será necesario llevar un sujetador deportivo para su uso en el postoperatorio inmediato, favoreciendo la comodidad y la correcta recuperación.

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Anestesia y procedimiento quirúrgico

La cirugía se realiza en quirófano, dentro de una clínica u hospital, habitualmente bajo anestesia general. En determinados casos puede realizarse con anestesia local y sedación.
La técnica empleada depende del grado de caída del pecho y de las necesidades de cada paciente. Las incisiones se diseñan cuidadosamente para conseguir una forma armónica de la mama, situándose alrededor de la areola, en línea vertical o en el surco submamario, buscando siempre cicatrices discretas y poco visibles.
En algunos casos puede colocarse un drenaje temporal, retirándose antes del alta hospitalaria. Tras la intervención se utiliza un sujetador compresivo para favorecer la comodidad y la correcta recuperación.
La duración aproximada de la cirugía es de entre 1,5 y 3,5 horas.

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Ingreso hospitalario

Tras la intervención, la paciente permanece en observación durante las primeras horas para garantizar su seguridad y confort. Habitualmente, el alta se realiza el mismo día, continuando la recuperación en casa bajo las indicaciones del equipo médico.

Beneficios:

FAQ

Preguntas comunes de esta intervención

Durante la intervención no sentirá dolor, ya que se realiza bajo anestesia. En el postoperatorio inmediato las molestias suelen ser leves y se controlan con la medicación pautada. En general, la recuperación suele ser menos dolorosa que la de un aumento mamario. Las revisiones no resultan dolorosas y no es necesario retirar puntos.

La mayoría de las pacientes pueden reincorporarse en pocos días, dependiendo del tipo de actividad profesional. De forma orientativa, la baja laboral suele situarse entre 7 y 10 días.

Los esfuerzos moderados pueden retomarse a partir de la cuarta semana. Durante las primeras 2-3 semanas se recomienda evitar levantar los brazos por encima de la cabeza.

Sí. La mastopexia deja cicatrices permanentes, aunque diseñadas para ser discretas y mejorar progresivamente con el tiempo. Es fundamental protegerlas del sol durante la cicatrización

La inflamación es más evidente durante las primeras dos semanas. Al mes el volumen es prácticamente definitivo, aunque la forma del pecho continúa mejorando progresivamente. El resultado final suele apreciarse en torno a los 6 meses. Aunque duraderos, los resultados pueden verse influenciados por embarazos, cambios de peso o el paso del tiempo.

Recambio. En muchos casos las prótesis pueden mantenerse durante años. Factores como embarazos o cambios de peso pueden modificar la forma del pecho y requerir una nueva valoración.

La inflamación disminuye de forma progresiva. Al mes el volumen es prácticamente definitivo y el resultado final suele apreciarse en torno a los tres meses.

En algunos casos la lactancia puede verse afectada, ya que dependiendo de la técnica pueden alterarse los conductos mamarios. No obstante, esto varía según cada paciente y el tipo de intervención realizada.